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En el proceso de la caña de
azúcar hay varios responsables por la integridad
orgánica de la materia prima, por el proceso
de transformación y por el producto final.
En primer lugar está el cañicultor, que
debe respetar todas las normas de producción
orgánica y reportar cualquier problema que pueda
surgir.
El siguiente responsable es el grupo de inspectores
de Azucarera Iturbe, que cataloga cada porción
de cada finca y anota la historia de los últimos
cinco años de la tierra. Se dedica además
a capacitar al productor para que mejore su técnica
de producción. Esto se logra a través
de un Programa de Extensión y Transferencia de
Tecnología, conducido por profesionales de la
empresa.
Los trabajadores, mandos medios, gerentes y encargados
de sistemas de calidad de la empresa son quiénes
reciben la materia prima y tienen a su cargo los varios
aspectos del proceso industrial, luego del empaque y
de custodiar el producto en depósito hasta entregarlo
a la empresa transportadora.
En todo el proceso, las organizaciones certificadoras
escriben las normas y estándares a seguir para
la producción orgánica. Inspectores de
cada certificadora verifican todo este proceso antes
del comienzo de cada zafra, habilitando para la producción
más de 8,000 hectáreas de caña
de azúcar de unos 900 productores independientes
(75 % de la superficie certificada) y de la empresa.
También certifican la planta industrial, los
depósitos e instalaciones diversas del ingenio.
Una certificación adicional asegura que se cumplan
las estrictas condiciones requeridas para la calidad
alimentaria internacional, para lo cual se aplica las
normas HACCP.
El agrosistema orgánico de Azucarera Iturbe está
compuesto de más de 25,000 hectáreas de
tierras certificadas, de las cuales más de 8,000
están habilitadas para cultivos de caña
y otros productos orgánicos, y las demás
son tierras de reserva. Unos 886 productores están
certificados y habilitados para entregar volúmenes
determinados de materia prima actualmente.
| Las instrucciones que debe seguir cada productor, dictadas por las certificadoras, son de cumplimiento obligatorio. De manera resumida, estas son: |
- Cultivar la caña de azúcar al tiempo de conservar la tierra, manteniendo el aire y el agua en su estado natural.
- Usar cobertura vegetal, aprovechando principalmente los residuos de cosecha.
- Implementar rotación de cultivos, especialmente con leguminosas.
- Promover la reforestación con especies nativas y no deforestar bajo ningún concepto.
- Queda prohibida la quema del cañaveral, conservando la biodiversidad del ecosistema.
- Mantener e incrementar la fertilidad natural del suelo, mediante prácticas apropiadas de manejo y cultivo, prohibiéndose el uso de sintéticos.
- No usar organismos genéticamente modificados, ni sus productos sucesivos (variedades transgénicas).
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El cañicultor asiste a charlas
y talleres para educarse con respecto a todos estos
métodos, así como para entender las amplias
ventajas tanto económicas como sociales y ambientales
de una vida sostenible que tenga como base la producción
orgánica.
Para certificar la caña, se debe contar con un
historial de 5 años, especificando la tecnología
utilizada, origen y tipo de abonos; todos los datos
del terreno, del propietario y de sus alrededores, de
los cultivos realizados en ese período. Los inspectores
de la empresa monitorean constantemente los cultivos,
en visitas programadas con fines de verificación
y educación y también visitas sorpresivas,
incluso en época de zafra, para asegurar que
ningún contaminante esté presente en la
materia prima.
Los inspectores de la empresa tienen censadas todas
las plantaciones a certificar, verifican el cumplimiento
de las normas orgánicas y determinan sanciones
en caso de incumplimiento, como la quema de bosques
o el uso de químicos.
Asimismo, toman muestras de la caña,
para programar la cosecha de los diferentes tipos de
caña de acuerdo a su curva de maduración,
correspondiente a cada etapa de producción fabril.
Se realiza un monitoreo permanente de la calidad de
la caña en el campo, lo que permite conocer el
rendimiento de las diferentes variedades.
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